Desde su centro de operaciones en Tortuguitas, la empresa perfiló inversiones en infraestructura, capacitación y soporte técnico para satisfacer la creciente demanda de minería, energía y construcción. Germán Wilson dijo que Argentina podría multiplicar sus exportaciones mineras en los próximos años y destacó la necesidad de acelerar el desarrollo de talentos y la preparación de proveedores.
Por Panorama Minero
La expansión minera proyectada en Argentina ya está remodelando la cadena de suministro de la industria. En este contexto, Finning Argentina, distribuidor de Caterpillar en el país, trazó una estrategia de crecimiento centrada en la inversión, la capacidad técnica y el desarrollo de talentos para satisfacer la demanda de la próxima ola de proyectos mineros y energéticos.
Durante una visita a las instalaciones de la empresa en Tortuguitas, Germán Wilson, vicepresidente de Operaciones y gerente general de Finning Argentina, dijo que el país aún se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, comparable a los primeros años de expansión minera de Chile hace décadas.
“La industria minera argentina exporta actualmente alrededor de 5 mil millones de dólares al año. Existe potencial para escalar esa cifra a 20 mil millones de dólares en unos pocos años, y eso es sólo una primera etapa”. dijo.
Wilson dijo que la principal limitación no será la disponibilidad de equipos, sino la capacidad de crear recursos humanos, proveedores y servicios especializados. “Traer el equipo es la parte fácil. El verdadero desafío es desarrollar las capacidades necesarias para sostener el crecimiento proyectado”. añadió.
Finning actualmente tiene Más de 650 empleados en Argentina, ocho sucursales, dos centros de reconstrucción de componentes y cuatro centros de capacitación. La empresa también gestiona un inventario de repuestos por valor de más de 50 millones de dólares y espera aumentarlo en alrededor 20% el próximo año para responder a mayores niveles de actividad.
La compañía espera triplicar su volumen de negocio para 2030, apoyado por el crecimiento simultáneo de las actividades de minería, Oil & Gas, generación de energía y construcción vinculadas a proyectos productivos de gran escala.
Uno de los principales puntos planteados por Wilson fue la transformación que enfrenta la base de proveedores. Según él, el nuevo ciclo minero requerirá estándares internacionales en seguridad, productividad y tecnología, similares a los que ya se aplican en operaciones en Chile, Australia y Canadá.
En este contexto, destacó la necesidad de fortalecer los programas de formación técnica y trabajar con escuelas técnicas, gobiernos provinciales y proveedores para cerrar brechas de capacidades y acelerar la incorporación de personal especializado.
“Las oportunidades son enormes, pero requieren preparación. Este es el momento de crear capacidades antes de que los proyectos entren en funcionamiento de forma masiva”. dijo.
La compañía también confirmó que avanza en nuevas inversiones en infraestructura y capacitación, particularmente en provincias mineras como San Juan, donde está ampliando capacidad para apoyar la próxima generación de proyectos cupríferos.
Para Wilson, el potencial de crecimiento se extiende mucho más allá de las operaciones mineras. “La minería tiene un efecto multiplicador en la hotelería, los servicios alimentarios, la logística, el transporte, los servicios técnicos, la educación y la formación. Es una transformación económica mucho más amplia que la operación minera en sí”. concluyó.






