Un tribunal de Abuya, la capital de Nigeria, condenó el viernes a casi 400 sospechosos de terrorismo en un juicio masivo que duró cuatro días.
Muchos de los condenados recibieron penas de prisión de hasta 20 años después de comparecer ante un panel de 10 jueces.
Los procesamientos, que comenzaron el martes, son parte de una serie de “juicios” que involucran a “Boko Haram” y a los sospechosos del llamado Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP).
De 508 casos, se obtuvieron 386 condenas
“Llevamos 508 casos a los tribunales y, de esta cifra, pudimos conseguir 386 condenas, ocho absoluciones, dos absoluciones y 112 casos para la siguiente sesión o fase”, dijo el Fiscal General de Nigeria, Lateef Fagbemi.
“Hemos podido hacerles justicia, o llevarlos ante la justicia. Así que esta es la señal clara que estamos enviando”, dijo Fagbemi.
Muchos sospechosos se declararon culpables de los cargos presentados contra ellos por el gobierno nigeriano.
Los funcionarios del tribunal dijeron que observadores internacionales, incluidos representantes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Amnistía Internacional y el Colegio de Abogados de Nigeria, supervisaron los procedimientos judiciales para garantizar que el proceso legal fuera justo.
La compleja situación de seguridad en Nigeria
Una insurgencia de 16 años ha devastado el norte de Nigeria, matando a decenas de miles, desplazando a dos millones y causando grandes daños a la economía local.
Grupos islamistas como Boko Haram y su rama, la llamada Provincia de África Occidental del Estado Islámico (ISWAP), han estado activos durante casi dos décadas.
Su campaña para establecer un califato en el país se ha cobrado la vida de decenas de miles de personas y ha desplazado a millones en todo el noreste del país.
También hay disputas por la tierra y el pastoreo entre pastores fulani, en su mayoría musulmanes, y comunidades agrícolas mayoritariamente cristianas.
Estas disputas con frecuencia desembocan en enfrentamientos mortales en la parte centro-norte y noroeste del país.
También están activas bandas criminales que secuestran para pedir rescate.
Editado por: Jenipher Camino González







