La mora de los hogares argentinos llega al 17,5% y el gobierno descarta intervenir

El informe, que combina financiación bancaria y no bancaria, contabiliza 20,4 millones de personas con algún tipo de crédito, de las cuales 5,3 millones (el 26,1%) tenían más de 90 días de retraso en sus pagos.
Los atrasos en los créditos a personas físicas en Argentina alcanzaron el 17,5% del crédito total en junio, según un estudio de la Universidad Austral y la consultora Eco Go basado en datos del banco central. El gobierno de Javier Milei descartó intervenir y sostiene que la solución debe venir del mercado.
El informe, que combina financiación bancaria y no bancaria, contabiliza 20,4 millones de personas con algún tipo de crédito, de las cuales 5,3 millones (el 26,1%) tenían más de 90 días de retraso en sus pagos. El crédito total a particulares asciende a 97,1 billones de pesos, unos 64,7 mil millones de dólares. Los atrasos habían aumentado durante veinte meses consecutivos hasta junio.
La serie muestra un rápido deterioro: los saldos irregulares se situaron en el 3,6% en diciembre de 2024, el 12,6% un año después y el 17,5% en junio. El propio estudio advierte que las comparaciones deben tratarse con cautela, porque desde julio de 2024 el banco central elevó la deuda mínima que deben reportar los prestamistas de 1.000 a 25.000 pesos. La cifra oficial del informe bancario del banco central, que cubre sólo el sistema financiero, se situó en el 12,8% en mayo, el nivel más alto en más de dos décadas.
El comportamiento difiere según el prestamista. Los proveedores de crédito no financieros, incluidas las billeteras digitales y los emisores de tarjetas no bancarias, representan el 14,1% de la cartera y presentan atrasos del 31%, frente al 15,2% de los bancos, las compañías financieras y las cooperativas de crédito.
La economista Marina Dal Poggetto, directora de Eco Go, atribuye el fenómeno al estancamiento del ciclo crediticio a principios de 2025, al cambio de régimen macroeconómico (el paso de tasas reales negativas a cuotas que ya no se ven erosionadas por la inflación) y a la expansión global del crédito digital. Añade que el panorama se completa con unos ingresos familiares insuficientes y unos tipos de interés elevados. Un préstamo personal en un banco privado puede tener una tasa nominal anual de entre el 55% y el 172%, y en una billetera digital entre el 48% y el 260%. La inflación anual se sitúa en el 33,8%.
Un estudio del Banco de la Provincia de Buenos Aires encontró que de los cuatro millones de nuevos morosos entre 2024 y 2026, tres millones ya tenían préstamos dos años antes y venían pagando con normalidad. Su presidente, Juan Cuattromo, colaborador del gobernador Axel Kicillof, atribuye la situación a la política económica del gobierno.
Milei respondió preguntando si a los prestatarios les habían puesto “un arma en la cabeza” para endeudarse. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que algunas tasas son “abusivas” y sugirió refinanciar, pero abogó por que el mercado se corrija: “La empatía no debe confundirse con la política pública”. El vicegobernador del banco central, Vladimir Werning, dijo que los atrasos bancarios alcanzaron su punto máximo en el segundo trimestre.
Una treintena de proyectos de ley han sido presentados en el Congreso y varias provincias ofrecen refinanciamiento, entre ellas Buenos Aires, Santa Fe y la capital, gobernadas por distintas fuerzas políticas.





.jpg?w=1120&h=630)