El Ministerio de Economía de Argentina formalizó la inclusión del proyecto de litio Sal de Oro fase II, de Posco, en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), en medio de acusaciones de fraude de proveedores locales contra la multinacional surcoreana.
El objetivo del proyecto, que es administrado por la filial local Posco Argentina, es agregar una planta para producir 23.000t/a de carbonato de litio equivalente (LCE) en las instalaciones de la compañía en el Salar del Hombre Muerto, ubicado en la zona fronteriza entre las provincias de Salta y Catamarca.
En el sitio ya está operando una planta química con capacidad para producir 25.000t/a de hidróxido de litio. El método de producción de LCE implica un proceso inicial basado en la concentración de litio en piscinas de evaporación solar, seguido de un tratamiento químico con materiales como el óxido de calcio.
Posco informó al gobierno argentino que la construcción de la segunda fase de su operación Sal de Oro requerirá una inversión en activos computables de US$207 millones (mn), de los cuales US$98mn se realizarán durante los primeros dos años después de la aprobación del RIGI.
Unirse a RIGI permitirá a Posco acceder a un sistema de protección legal durante 30 años, que incluye beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, así como facilidades para importar bienes.
Acusaciones de proveedores
Sin embargo, la minera surcoreana enfrenta una situación jurídica compleja en Salta, ya que empresas proveedoras de la provincia afirman que sus contratos para trabajar en Sal de Oro han sido modificados sin su consentimiento.
Las empresas denunciantes argumentan que Posco tiene la práctica de firmar contratos con proveedores para demostrar el cumplimiento de sus compromisos de contratación local, pero luego reduce el margen para transferir parte del trabajo a empresas relacionadas con contratistas extranjeros.
Con base en las denuncias, el Juzgado Civil N° 2 de Salta ordenó el congelamiento de las cuentas bancarias de Posco y un embargo multimillonario para preservar activos y garantizar una compensación económica a favor de los afectados.
El caso aún está bajo investigación. Una fuente anónima dijo a BNamericas que la situación contra el gigante surcoreano podría empeorar, ya que aún existen múltiples registros que deben ser revisados y que sustentarían la mala práctica.
Aunque Posco ha sostenido que promueve el desarrollo regional y que un porcentaje mayoritario de sus contratos favorece a las pymes locales, la situación jurídica expone los riesgos de inconsistencia en el discurso sobre responsabilidad social.
“Hay un nivel de expectativa muy alto entre los proveedores, ya que muchos actores de la industria minera son empresas de renombre mundial. Por eso los proveedores debemos adaptarnos a los altos estándares de las empresas. Esto significa avanzar significativamente en la capacitación en Argentina para poder tener la mano de obra local especializada que requieren los grandes proyectos”, dijo Juan Pablo Cagnola, gerente de minería de Scania Argentina, uno de los principales proveedores del sector.
(La versión original de este contenido fue escrita en español)






