El experto en fútbol sudamericano Tim Vickery sintió que un espíritu típico paraguayo brilló ese día.
“Paraguay ama la adversidad”, dijo. “Si buscas a alguien con quien identificarte en esta Copa del Mundo, busca a Paraguay. Esa palabra galesa ‘hwyl’, esa determinación y fuerza, cuando se pone difícil, ahí es cuando cobran vida. “Han superado la adversidad para eliminar a un gigante del fútbol europeo. No siempre es bonito, juegan dentro de sus limitaciones, pero qué drama, qué historia. “El objetivo en este torneo era hacer que Paraguay se sintiera representada y lo han logrado por completo.” Ahora Paraguay juega contra dos veces campeones Francia o Suecia en Filadelfia el sábado (22:00 BST). El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ya había declarado festivo después de sellar la clasificación para el Mundial con un partido de sobra. Ahora, con un lugar en los octavos de final asegurado, la atención se centra en qué podría tener preparado para las celebraciones. El entrenador principal Alfaro dijo que había hablado con el presidente ayer. “Puede que declare otro feriado nacional”, bromeó. “Quiero que todo Paraguay disfrute de esto. Podemos tener nuestros defectos, pero tenemos un corazón que nunca se rinde, y eso es lo que nos mantiene con vida.”






