Por Natalia Kidd y Sebastián Rodríguez Mora
Buenos Aires (EFE).- Una multitudinaria marcha en Buenos Aires, con protestas similares en otras ciudades argentinas, se desarrolló este martes para exigir al gobierno de Javier Milei que destine fondos a las universidades públicas. Las instituciones están sufriendo graves presiones por las medidas de austeridad del gobierno y su incumplimiento de la ley de financiación de la educación superior pública.
Cientos de miles de estudiantes, profesores, administradores y personal no docente de las universidades públicas de Argentina, apoyados por sindicatos y partidos de oposición, llenaron las calles alrededor de los campus antes de marchar hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo argentino.
Bajo el lema «Por la educación, las universidades públicas y la ciencia nacional», la movilización en Buenos Aires y otras ciudades argentinas exigió principalmente el cumplimiento de la ley de financiamiento de las universidades públicas, que el gobierno se niega a implementar.
Según los organizadores, el martes un millón y medio de personas se movilizaron en todo el país.

«Estos son argentinos que exigen que profesores y trabajadores del sistema universitario público puedan vivir dignamente de su trabajo. La universidad pública es la principal herramienta de movilidad social en nuestro país. Este gobierno está destripando la educación pública de calidad», dijo a Efe Emiliano Yacobitti, vicerrector de la prestigiosa Universidad de Buenos Aires (UBA), la mayor universidad de Argentina.
Desde que asumió el cargo a finales de 2023, el ultraliberal Javier Milei ha implementado severas medidas de austeridad que han socavado el presupuesto de las universidades. Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), cayó del 0,718% del PIB en 2023 al 0,428% este año, su nivel más bajo desde 1989.
En 2024 y 2025, el Congreso aprobó dos leyes que obligaban al Ejecutivo a asignar más fondos a las universidades, pero Milei las vetó.
El veto de 2025 fue anulado por el Parlamento, pero el gobierno sigue negándose a aplicar la norma, a pesar de sentencias judiciales que le obligan a hacerlo, que el gobierno ha recurrido ante el Tribunal Supremo.
El drástico recorte presupuestario ha resultado en un fuerte deterioro de los salarios (en muchos casos, por debajo del umbral de pobreza), infraestructura, falta de materiales educativos, renuncias de profesores, deserción estudiantil y dificultades para mantener los hospitales públicos que dependen de las universidades.

«Recibimos pacientes de todo el país. Los médicos no pueden operar por falta de insumos. La falta de presupuesto afecta la formación de médicos y enfermeras. Esto impacta a todo el país porque este hospital forma profesionales que luego van a los rincones más lejanos de la Argentina», dijo a Efe Karen Rivero Carrizo, administrativa del Hospital de Clínicas, dependiente de la UBA.
Futuro en juego
Muchos estudiantes de secundaria también participaron en la movilización, temiendo por su futuro acceso a la educación universitaria pública, gratuita en Argentina desde 1949, en medio de la crisis económica.
La matrícula gratuita ha permitido que porciones importantes de la población cursen estudios superiores en Argentina, donde aproximadamente dos millones de personas asisten a una de las 57 universidades públicas, muchas de las cuales tienen un importante prestigio nacional e internacional.
«Vine a la Argentina el año 2024 a estudiar porque la UBA es la mejor universidad de América Latina y quiero graduarme. No hay papel higiénico en el baño y los profesores reciben un salario que no cubre ni la mitad del alquiler», dijo a Efe Thais Caixeiro, brasileña que estudia Psicología en la UBA.
Guido Marotta, estudiante de Medicina de la UBA, señaló que la tasa de deserción estudiantil es alta: las renuncias de profesores por cuestiones salariales limitan la disponibilidad de clases para los estudiantes, quienes cada vez más se ven obligados a trabajar para sustentarse mientras estudian.
«Tenemos que hacer malabarismos con todo. Y, como no hay becas para seguir estudiando, no hay forma de compaginar las dos cosas (estudio y trabajo) y la gente abandona la carrera universitaria», afirmó.
Críticas al gobierno
Con pancartas, banderas argentinas y cánticos, la marcha masiva fue pacífica pero tuvo un tono enérgico de protesta contra Milei, cuya imagen está decayendo debido a la actual austeridad económica y las acusaciones de corrupción que implican a su gobierno.
En la movilización participaron líderes sindicales y miembros de partidos de oposición, incluido el peronismo, el Frente de Izquierda Obrera y la Unión Cívica Radical, al igual que figuras culturales argentinas.
El oficialista partido de ultraderecha, La Libertad Avanza (LLA), calificó la multitudinaria protesta como una “marcha política de oposición”, en un comunicado que Milei compartió en sus redes sociales, expresando que su Administración “tiene el compromiso inquebrantable de mantener el equilibrio fiscal”.
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