El Friedkin Group (TFG), los propietarios estadounidenses del Everton, se arriesgarán a provocar la furia de su propia base de fans si aceptan la venta de Armstrong al Nottingham Forest.
La idea de que el Everton pudiera incluso considerar separarse de Armstrong provocó una reacción instantánea de incredulidad e ira entre sus seguidores, considerando al adolescente como su prospecto local más brillante en años y una gran esperanza para el futuro.
Hasta el momento, no hay indicios de que el Everton vaya a aceptar una oferta, pero el interés de Forest es real, aunque sería un verdadero golpe si lo logran.
También enviaría señales preocupantes sobre la magnitud de las ambiciones del TFG.
El técnico Moyes se ha sentido frustrado por la falta de actividad de transferencias del club este verano.
Moyes dejó muy claro después de la victoria por 4-0 del miércoles ante el Preston del campeonato en la Copa Carabao que quería refuerzos.
Su esperanza era que el TFG brindara apoyo para futuras llegadas.
Sin embargo, desde entonces, el principal creador del Everton, Iliman Ndiaye, ha estado fuertemente vinculado con el Manchester City, y ahora Forest está listo para poner a prueba su determinación con Armstrong.
Sería intrigante cómo Moyes vería, o incluso explicaría, tal venta. Parecería totalmente contrario a su intención declarada de formar un mejor equipo.
Y si bien el Everton y su apoyo tal vez tengan que aceptar que clubes como el Manchester City se lleven sus preciados activos, la idea de que Nottingham Forest pueda quedarse con su jugador joven más prometedor, un club al que esperarían desafiar o incluso superar, puede ser más difícil de digerir.
Por eso, la forma en que el Everton maneje la estrategia de Forest para Armstrong, que ya ha destacado esta temporada, puede ser un momento decisivo para TFG y Moyes.







