Se ha instalado y puesto en servicio con éxito en Argentina un nuevo horno de convección TK de 260×600. La llegada de este horno gigante de convección completa aborda una creciente demanda regional de laminación de vidrio de alto rendimiento, proporcionando a la industria local volúmenes de producción excepcionales y un flujo de trabajo continuo y optimizado para procesar capas intermedias de PVB, SGP y EVA sin autoclave. Para mejorar aún más esta configuración, el pedido también incluye un bastidor externo de 7 posiciones y dos mesas de montaje de prelaminación.
Este movimiento estratégico proporciona al mercado una alternativa poderosa y probada a los sistemas tradicionales, silenciando finalmente a los escépticos que afirman que no se puede lograr una laminación de PVB de alta calidad sin un autoclave.

El desafío
Si bien la línea de autoclaves existente del cliente se especializa en producir volúmenes masivos de vidrio laminado no templado de tamaño estándar, el mercado actual exige cada vez más vidrio laminado templado personalizado. Intentar realizar trabajos de templado personalizados a través de esta enorme línea de autoclaves es muy ineficiente, lo que genera altos costos operativos y tiempos de inactividad prolongados.
Para cerrar esta brecha, el cliente argentino invirtió en el TK Convection 260×600. La tecnología de TK genera costos operativos significativamente más bajos en comparación con una línea de autoclave, lo que hace que sea altamente rentable producir vidrio laminado templado de alta gama bajo demanda, proyectos personalizados utilizando cualquier tipo de capa intermedia, incluidos PVB, SGP y EVA.

Diseñado para continuidad de alto volumen
La escala del TK Convection 260×600 se corresponde perfectamente con su precisión técnica. Para maximizar el rendimiento, el horno cuenta con seis bandejas dentro de una sola cámara, optimizadas para un alto volumen de producción y máxima eficiencia energética. TK es el único fabricante del mercado capaz de ofrecer un horno de seis bandejas que lamina PVB de forma impecable sin necesidad de autoclave. Este horno cuenta con seis bombas de vacío independientes, una para cada bandeja con un control de vacío inteligente en todos los pasos del ciclo, lo que garantiza que la presión de vacío permanezca constante, uniforme y localizada, lo que permite un flujo de trabajo continuo incluso cuando funciona a su máxima capacidad.
Además, el control inteligente de la bomba de vacío y el sistema activo de extracción de humedad garantizan una desaireación exhaustiva del PVB antes del sellado de los bordes, lo que da como resultado un acabado perfectamente transparente y sin burbujas. A diferencia de trabajar con EVA o SGP, laminar PVB exige un perfil de vacío altamente especializado. El sistema TK regula meticulosamente la presión de vacío para garantizar que el perímetro del vidrio no se cierre prematuramente. Este sistema evita que el aire quede atrapado permanentemente dentro de las capas, provocando defectos ópticos irreversibles.
Otro avance reside en la optimización inteligente de los ciclos de procesamiento. Al introducir una bomba de preaspiración externa ubicada junto al almacenamiento externo, el cliente puede acelerar aún más la velocidad del flujo de trabajo. La ejecución de la fase de prevacío antes de la entrada de las bandejas al horno permite un importante ahorro de tiempo y optimiza los ciclos. Este enfoque inteligente minimiza el tiempo de inactividad del horno, lo que garantiza que el TK Convection 260×600 funcione a alta capacidad y establezca un nuevo punto de referencia para el rendimiento en la industria.

La ventaja total de la convección
Lo que distingue a esta instalación de las ofertas estándar del mercado es su tecnología central. TK Convection se destaca como la única tecnología verdaderamente de convección total disponible actualmente en el mercado global. Si bien los productos de la competencia a menudo dependen de elementos calefactores tradicionales, el sistema patentado de TK utiliza un curado rápido inteligente superior junto con tecnología de calentamiento inteligente.
Este sistema de calefacción inteligente garantiza una distribución del calor perfectamente equilibrada en toda la superficie de cada bandeja, asegurando una reticulación uniforme de la capa intermedia, lo que da como resultado un producto final estructuralmente impecable.
Lograr una transparencia cristalina
Más allá de la fase de calentamiento, TK Convection aborda la fase más crítica del proceso de laminación: el ciclo de enfriamiento. El horno cuenta con un avanzado sistema de enfriamiento rápido automático diseñado para bajar rápidamente la temperatura en el momento exacto en que finaliza el ciclo. En la laminación SGP y PVB, la velocidad y uniformidad de esta fase final dictan la calidad óptica del vidrio; el rápido enfriamiento de TK evita por completo la turbidez y las burbujas y garantiza una transparencia absoluta y cristalina.
Una nueva referencia en la industria
Para respaldar esta enorme capacidad de producción, el pedido también incluye un bastidor externo de 7 posiciones y dos mesas de ensamblaje de prelaminación, lo que crea un flujo de trabajo continuo y altamente optimizado.
Con esta instalación, el principal procesador de vidrio de Argentina está en una posición única para dominar el mercado arquitectónico. Al demostrar que la laminación de PVB en grandes volúmenes y sin autoclave no sólo es posible sino también muy rentable, TK y su socio están reescribiendo las reglas del procesamiento de vidrio en América del Sur.
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