Cuando Yehia Kassem, corresponsal jefe del canal Al-Hurra en lengua árabe, ingresó al sur del Líbano para cubrir la reciente escalada, presenció de primera mano lo que muchos libaneses ya han encontrado; destrucción generalizada, la infraestructura terrorista de Hezbollah incrustada debajo de zonas civiles, y el desplazamiento masivo de residentes.
“Podías ver cómo esta área verdaderamente se ha convertido en un campo de batalla”, dijo Kassem, refiriéndose tanto a sus informes- uno sobre el pueblo fronterizo casi vacío de Al-Khiyam cuyos residentes recibieron instrucciones de evacuar, y el otro sobre el túnel avanzado que construyó Hezbollah, disfrazado como una tienda de ropa en la zona.
La rara cobertura en el terreno en árabe de Kassem desde un área controlada por Hezbollah durante décadas captó la atención en todo el mundo árabe. Los informes rápidamente ganaron tracción con casi 250,000 vistas en solo 24 horas. Después de ser transmitidos y circulados en redes sociales- exponiendo la actividad militar de la organización, se generó un debate, con algunos expresando condena por presentar lo que llamaron la ‘narrativa sionista’, mientras que otros reconocieron las acciones de Hezbollah y sus lazos con Irán.
Algunos incluso denunciaron las imágenes como una “mentira”, afirmando que fueron tomadas de la “Palestina ocupada” (Gaza).
Otros acusaron a Al-Hurra, un medio con sede en Estados Unidos apoyado por Washington, de servir a los intereses de Israel y afiliarse al ‘enemigo’. El hecho de que Kassem estuviera acompañado por la portavoz árabe del IDF, la teniente coronel Ella Waweya- conocida como Capitana Ella, e entrevistara a un oficial dentro del túnel parece haber generado más críticas.
“Algunas personas tienen dificultades para enfrentar los hechos,” dijo Kassem a The Jerusalem Post el martes. “Mi trabajo es traer la realidad tal como es. Fuimos el primer medio de comunicación de habla árabe en ingresar al sur del Líbano para mostrar lo que está sucediendo allí. Desafortunadamente, hay mucha desinformación que circula hoy en día, y nuestra deber como periodistas es describir lo que vemos sin filtros ni miedo a la crítica,” dijo.
“Creo que es importante exponer la verdad, aunque sea inconveniente o perturbadora para algunas personas,” señaló Kassem.
“Tienes que informar de manera imparcial y no preocuparte por si a la gente le gusta o no. En el corazón de nuestro trabajo está el compromiso con la precisión- no la popularidad. Decir a la gente solo lo que quiere escuchar es simplemente incorrecto,” añadió.
Kassem explicó que los medios de comunicación deben ser críticos y exponer diferentes lados de la historia. “Solo unos días antes de mi reportaje en Líbano, hice un informe sobre los ataques continuos de colonos contra palestinos en Cisjordania y cómo nadie ha logrado detener este fenómeno,” subrayó.
Sin embargo, cuando se trata del grupo apoyado por Irán, Hezbollah, dijo que algunos simplemente lo presentan como una organización legítima en lugar de cuestionar su historial de prácticas terroristas.
“Cuando descendí al túnel 25 metros bajo tierra, vi cuántos recursos se habían invertido en él. Era avanzado y sofisticado,” dijo, citando la acumulación militar de Hezbollah, que no solo ha representado una amenaza para Israel, sino que también ha provocado repetidas rondas de guerra en Líbano a lo largo de los años.
Las reacciones a los informes de Kassem desde el sur del Líbano fueron mixtas, ya que algunos espectadores expresaron resentimiento hacia las acciones de Hezbollah. “Los combatientes de Hezbollah se esconden entre residentes inocentes y usan sus hogares para luchar contra el enemigo. Luego, en el momento del enfrentamiento, huyen como ratas,” dijo un comentario. “Cuando hay ataques, civiles mueren y luego salen de su escondite y reclaman victoria,” escribió otro en redes sociales.
Kassem señaló que algunas personas incluso mostraron curiosidad y deseos de aprender más. “Nuestro informe hizo que los árabes que viven en la región piensen y se den cuenta de que la realidad es compleja- no simplemente blanco o negro,” dijo.
“Llevó a las personas a querer saber más y buscar información creíble,” destacó. “Ahora puedo ver que las personas tienen sed de más detalles y perspectivas que usualmente no pueden encontrar en las plataformas que suelen consumir. Así que ha abierto una ventana para aquellos que buscan lados de la historia que normalmente les son menos familiares, y eso es algo bueno,” concluyó Kassem.





