SAN ANTONIO – Fue el clásico Josh Hart: impactar el juego sin anotar.
Después de verse limitado a siete minutos en la primera mitad debido a problemas de faltas, Hart dejó su huella en el Juego 1 de las Finales de la NBA de manera importante, brindando importantes contribuciones en la victoria de los Knicks por 105-95 en el Frost Bank Center el miércoles por la noche.
En la segunda mitad, los Knicks superaron a los Spurs por 17 puntos y Hart jugó un papel importante. Rebotó como un loco (15 rebotes), creó para sus compañeros (seis asistencias) y defendió (cuatro robos). Parecía que estaba en el lugar correcto durante cada carrera de los Knicks, particularmente en el lado defensivo. Terminó con una calificación de +22, la mejor del equipo, en 27 minutos a pesar de disparar 1 de 5 tiros de campo.

—Eso es él. Él siempre ha sido así. No puedo explicarlo”, dijo Jalen Brunson, su antiguo compañero de equipo desde la universidad. “Simplemente tiene una habilidad especial para hacer cosas asÃ, y también en momentos cruciales. Es un mérito de quién es como jugador”.
Hart se sintió frustrado consigo mismo en la primera mitad, culpándose por cometer faltas tontas e innecesarias. Con Hart en el banquillo, los Knicks perdían por siete puntos en el entretiempo. Fue una historia diferente durante los últimos 24 minutos.

“TenÃa mucha energÃa. Creo que sólo jugué unos siete minutos en la primera mitad”, dijo Hart. “Sabía que tenía que salir y ser agresivo. Simplemente entró e inyectó energía”.
Ciertamente ayudó a los Knicks, quienes se recuperaron de un déficit de 14 puntos en el tercer cuarto para extender a 12 su racha de victorias en los playoffs, récord de la franquicia. Hart ha sido un elemento clave en esta racha. El miércoles demostró ser fundamental sin marcar. Como aludió Brunson, tiene la habilidad de sobresalir en cualquier cosa que su equipo necesite.






