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Actualización epidemiológica de la leptospirosis en Argentina

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Desde principios de año hasta el 18 de abril, el Ministerio de Salud de Argentina reportó 109 casos de leptospirosis (45 confirmados y 64 probables).

Actualización epidemiológica de la leptospirosis en Argentina

La tasa de incidencia actual es de 0,23 casos por 100.000 habitantes, lo que supone un aumento del 28% respecto a la tasa del año pasado. Este aumento se debe principalmente a las regiones Nordeste (NEA) y Central, que tienen tasas de incidencia acumulada superiores al promedio nacional, con aumentos del 89% y 31%, respectivamente, en comparación con el año pasado.

El análisis por edad y sexo muestra que el 78% de los casos son varones, con una mediana de edad de 38 años. La mayor carga de morbilidad se concentra entre los 20 y 49 años, representando el 67% del total de casos. A partir de los 50 años se observa una disminución de la incidencia en ambos sexos. Este patrón sugiere una alta exposición entre hombres adultos jóvenes y de mediana edad, posiblemente relacionada con actividades ocupacionales y condiciones ambientales de riesgo, como el contacto con agua contaminada o reservorios de animales. Esto refuerza la necesidad de estrategias de prevención diferenciadas basadas en perfiles demográficos y ocupacionales.

Leptospirosis: Riesgo, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Respecto a la leptospirosis canina, se reportaron 32 casos confirmados, un 27% menos que en el mismo periodo de 2025. La región Central tiene la mayor cantidad de casos confirmados en ambos años y representa el 81% del total nacional en 2026. La mayor cantidad de casos corresponde a Buenos Aires, con 23 casos, seguida de Entre Ríos con 2 casos y Córdoba con 1. En la región Sur, se reportaron 3 casos en Santa Cruz y 2 en Chubut. Finalmente, el único caso en la región Noroeste corresponde a la provincia de Jujuy.

La leptospirosis es una zoonosis bacteriana generalizada que afecta tanto a la salud humana como a la animal. Se transmite por contacto con sangre, fluidos corporales u orina de animales infectados. También puede ocurrir por contacto de membranas mucosas, piel lesionada o tejido conectivo con agua, barro o tierra húmeda contaminada con dicha orina.

Los roedores son el principal reservorio, aunque también se han reportado casos en mascotas, animales de granja y diversas especies silvestres. Los perros son considerados animales centinela, ya que su infección indica la presencia de la bacteria en el ambiente y un riesgo inminente para los humanos. En Argentina, el principal riesgo de infección es el contacto prolongado con agua y barro durante las inundaciones. En las zonas urbanas, está vinculado a deficiencias en el saneamiento y la recogida de residuos, que favorecen la proliferación de roedores.